Por Predecimos.com
¿Virginal? Difícilmente, amigo. No empieces a sudar todavía... Si te dicen
mojigato, es simplemente porque están celosos de tu figura dulce, esbelta e
impecablemente arreglada, que es el tipo de perfección que suele aparecer en las
portadas de las revistas de culturismo masculino. Virgo ostenta el título de ser
el único signo del zodíaco femenino, de modo que irradias un tipo especial de
energía que ha sido adorada desde los anales de la mismísima civilización
humana. ¿Y en qué te afecta esto a ti? Pues, digamos que te convierte en una
especie de hombre-diosa. Intenta no ruborizarte, modesto Virgo. Todos saben que
son las mujeres las que mantienen andando al mundo.
Ya sea en casa o en la oficina, tú consigues los trabajos importantes porque
tienes una habilidad probada para hacer las cosas a tiempo y dentro de los
límites presupuestarios establecidos. Todo tiene que ver con el manejo de los
pequeños detalles. Tú comprendes la importancia de las pequeñas cosas, ya sea
que se trate de la combinación de tus zapatos con tu cinturón. Esto puede
meterte en problemas si decides ir a cenar a lo de un amigo y terminas poniendo
bajo la lupa de tus ojos toda la decoración del departamento. Está en tus genes,
querido amigo. No puedes evitarlo. Dile a tus amigos que agradezcan por tener a
alguien que se interese cuando un moco asoma por sus fosas nasales o cuando el
vello de sus orejas está demasiado crecido. Sí, deben agradecerlo.
En lo relacionado al voyeurismo, tú rechazas los elementos más llamativos del
mundo gay. Seguro que no serás la reina del desfile vestida con un turbante de
plumas rosas y una tanga de lentejuelas, pero tal vez eres el personaje atento
que corre por ahí con un sujetapapeles cuidando que no falte nada y que todo
salga bien. ¿Qué sería de la familia sin ti? Algunos dirán que eres reservado
porque no participas de lo que consideras como lo rituales más humillantes de
las relaciones humanas, pero difícilmente te digan que eres frío o distante.
Regido por mercurio, Virgo comprende la importancia de la comunicación. No es
del simple don del habla de lo que estamos hablando. Es sobre la transmisión de
información de relevancia. Eres uno de los signos del zodíaco más astutos y, por
suerte, tienes la capacidad verbal para permitir a todos conocer lo que tu
cerebro piensa. Eres agudo y perspicaz, y sueles usar estos poderes para el
bien; para ayudar a quienes te importan y para asegurarte que comprendan la
importancia de tener los pies bien plantados en el piso. A la hora de repartir
consejos, crees que toda persona que quiere recibir cosas buenas debe también
darlas.
En cuanto a la salud, comprendes que el cuerpo es un templo con mayor valor
simbólico que cualquier otro signo. Esa complexión perfecta y esa psiquis en
buen estado no podrán cuidarse por sí solas; tú tienes que proteger esos
atributos invaluables. Ellos te son más que útiles en este mundo de
superficialidad. En cualquier caso, tú mantienes un flujo constante tanto en tu
interior como en el exterior. Sabes que lucir bien, en realidad, se relaciona a
esa sensualidad interior que se produce como consecuencia de un estado físico y
mental saludable. Tú puedes pasar buena parte de tu tiempo libre en el campo,
practicando algún deporte en equipo o ejercitando en el gimnasio más moderno del
barrio —y desde luego tendrás una membresía de por vida—. Virgo entiende que el
rendimiento se basa la calidad del combustible que alimenta a la maquina. Por
eso, tomas tus vitaminas —tal cual mamá te dijo— e ingieres alimentos orgánicos
siempre que te es posible.
Incluso cuando la enseñanza no es tu profesión, las personas se inclinan
naturalmente a aprender tus formas eficientes y saludables, y se sienten
reconfortadas al ver que siempre estás dispuesto a prestar una oreja. Y, como si
fuera poco, tienes un gran sentido del humor. Pero, ten cuidado: en tu intento
por ayudar a los demás podrías olvidar de darte una mano de tanto en tanto.
Recuerda que no te será posible servir a los demás si tu sentido de la
autoestima no está equilibrado.
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